"[Los libros] Son como seres vivos que desatan emociones y operan bajo total libertad del tiempo y el espacio."
Hoy fue el día de Sant Jordi, personaje legendario que mató al dragón pa´salvar a la princesa (¡cómo no!), tonz las calles se pintaron de gente, rosas de todos los colores y libros, muchísimos libros.
Y es precisamente en este último punto donde quiero hacer el alto, hoy es también el día internacional del libro y llevo unas horas pensando en que, mercadotecnia al margen, vale la pena celebrarle con gusto. Toca aplaudirle, no ya al autor -dador de vida- o a las palabras -magia que transforma- sino a esta relación materializada en páginas unidas que alojan un sinfín de hilaciones, al aroma único de cada uno (el nuevo, el viejo, el prestado...), a la sensación que nos atrapa al verle cada vez más delgado y al jugueteo de sus letras tras cada cambio de hoja.
Es momento de agradecer a los clásicos, los novedosos, los que nos eligieron y los que cayeron por casualidad... a los obligados, los que se reinventan, los que siguen siendo y los que esperan para hablarnos.
Gracias, pues... porque ha sido a través suyo que aprendí a pintar el cielo y sufrirle cuando pierde el brillo.
1 comentario:
amén! :)
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