martes, 24 de marzo de 2009

Alive!!

I´m alright. I love you. I love my life...
Ritsuko Okazaki

Temprano en clase pensaba en las ganas que he tenido de volver a escribir en este espacio y pasé un buen rato maquilando el nuevo post... la idea era contar un poco sobre mis habilidades culinarias, especialmente sobre mi nuevo pasatiempo repostero; sin embargo de regreso a casa sucedió algo que lo cambió todo.

Nota: lo que a continuación se relata termina con final feliz... estoy bien!

Caminaba hacia la parada de autobús, de regreso a casa, el camión estaba detenido en la esquina y se me hizo fácil correr para alcanzarlo. Al cruzar la calle fui embestida por un auto... literalmente volé y aterricé como a metro y medio de distancia. El sonido del impacto fue estruendoso y en un punto todo empezó a sucederse en cámara lenta... fue impresionante.
Más impresionante aún fue que me puse de pie en el acto... ilesa. Dos jóvenes que vieron el accidente vinieron corriendo, la chica que manejaba el carro no se animaba a salir... yo sólo les decía con tranquilidad que estaba bien... ¡ESTABA BIEN! Uno de ellos gritaba: "your legs!!! please check your legs!!" (caí con las piernas torcidas), la conductora -que ya se había animado a bajar- me hablaba tomándome de los hombros y preguntaba angustiadísima por mi estado, el tercer chico me miraba impactado y no paraba de decir "that is insane, that-is-in-saaaaane!!" cada vez que me movía y les mostraba que estaba intacta.

El saldo del accidente: dos moretoncitos que apenas se distinguen y alguna contractura muscular. Cada vez que repaso lo sucedido me sorprendo un poco más... al caer no rodé, ni siquiera derrapé, fue como si hubiera flotado en el aire; el área que me duele es la que recibió el impacto del auto pero de la caída no hay ningún signo; mi cabeza no se golpeó, ni mi espalda; ninguna torcedura, ni siquiera un raspón. Recuerdo perfectamente estar en el aire y pensar "déjate caer"... no opuse resistencia y salí ilesa.

Cuento esto con lágrimas en los ojos y un tremendo agradecimiento... no me queda la menor duda de que Dios existe, estuvo ahí y me sujetó en el aire... no era mi turno aún.

1 comentario:

Sebastián S dijo...

La sombra sigue volando... 'se le hace fácil'

¡¡¡Nunca jamás vuelvas a poner un post así!!! ni siquiera con una "nota".