"Queremos pastel, pastel, pastel!!"
Hace rato que me enganché con el hobby reposteril... disfruto muchísimo el aroma de un pastelito en el horno, la primer mordida a la receta nueva de galletas, ver cómo se levantan los muffins que tanta lata me han dado y ni hablar de sentir chispitas en la boca cuando resultó ganona una receta improvisada.
De lo que tenía ganas era de aprender a hacer fondant, entiéndase una pasta elástica de azúcar que sirve para cubrir y decorar pasteles... después de leerme chorros de tutoriales, memorizar unos cuántos videos y seguir los tips de las expertas, se abrieron las puertas y tuve la oportunidad de aprender con una grande de este mundo fondantero... ella venía a Barna a dar el curso justo cuando yo andaba por aquí.
Proyecto ambicioso, se me metió en la cabeza que quería hacer un árbol. Pa' lograr el objetivo tenía que presentarme con tres pasteles con características muy puntuales; además de los ingredientes hubo que conseguir moldes, horno, batidor y distintos utensilios porque de los amigos que me alojan ninguno le hace a esto de los bizcochitos... el sábado a unas horas de recibir visitas (reunión grande en casa) nos lanzamos con la novia del amigo pa' empezar el show... trabajo en equipo, un par batiendo, yo tamizando y preparando, y una más haciendo la cena para la noche con instrucciones detalladas.
El resultado: pasteles quemaditos y duros como piedra, pero bonitos... eso sí.
El curso una maravilla, yo me la pasé de lujo amasando la pasta, cortando hojitas, haciendo pajaritos... el brazo dolía, las piernas temblaban y el corazón saltaba de gusto al final del día... objetivo alcanzado, arbolito listo para degustar.
El regreso en metro fue un poquitín accidentado pero el árbol llegó a destino en una pieza. Después de que A le dio llegue a una cabeza decidimos que era momento de partirlo... ahora comemos bonsai para la cena.

De lo que tenía ganas era de aprender a hacer fondant, entiéndase una pasta elástica de azúcar que sirve para cubrir y decorar pasteles... después de leerme chorros de tutoriales, memorizar unos cuántos videos y seguir los tips de las expertas, se abrieron las puertas y tuve la oportunidad de aprender con una grande de este mundo fondantero... ella venía a Barna a dar el curso justo cuando yo andaba por aquí.
Proyecto ambicioso, se me metió en la cabeza que quería hacer un árbol. Pa' lograr el objetivo tenía que presentarme con tres pasteles con características muy puntuales; además de los ingredientes hubo que conseguir moldes, horno, batidor y distintos utensilios porque de los amigos que me alojan ninguno le hace a esto de los bizcochitos... el sábado a unas horas de recibir visitas (reunión grande en casa) nos lanzamos con la novia del amigo pa' empezar el show... trabajo en equipo, un par batiendo, yo tamizando y preparando, y una más haciendo la cena para la noche con instrucciones detalladas.
El resultado: pasteles quemaditos y duros como piedra, pero bonitos... eso sí.
El curso una maravilla, yo me la pasé de lujo amasando la pasta, cortando hojitas, haciendo pajaritos... el brazo dolía, las piernas temblaban y el corazón saltaba de gusto al final del día... objetivo alcanzado, arbolito listo para degustar.
El regreso en metro fue un poquitín accidentado pero el árbol llegó a destino en una pieza. Después de que A le dio llegue a una cabeza decidimos que era momento de partirlo... ahora comemos bonsai para la cena.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario