martes, 20 de julio de 2010

epifanía

"¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu."
(Abuela Margarita)



De pronto vino la epifanía, una calma inesperada y una sensación de reajustes internos... así que decidí: no más desánimo, no más angustia y descontrol por aquello que no está en mis manos. Hoy soy materia dispuesta, me abro de nuevo a las puertas de la vida y confío en que lo que salga (o no salga) es lo mejor... recuerdo que hay un plan más grande para mí... recuerdo que la vida -mi vida- es hermosa y decido vivirla en el presente... recuerdo que estoy protegida y que hay momentos en que sólo puedo dejarme llevar para llegar a destino.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No te preocupes por la vida... al fin y al cabo nadie sale vivo de ella...
:-)

DTM