I wish I was a neutron bomb, for once I could go off...
(Pearl Jam)
(Pearl Jam)
Era la media noche cuando tuvimos que evacuar. Horas antes tomaba un café con una amiga a pocos metros de la zona de desastre, la policía y los bomberos fueron tomando el lugar poco a poco, pero pensamos que se trataba de alguna reparación en la estación del metro así que nos tomamos nuestro tiempo para cerrar el chisme y volver con calma a casa. El departamento de H queda a unas cuadras del lugar y ahí tocaba pasar la noche. Los equipos de seguridad seguían llegando, ya estaban ocupando las calles aledañas.
Veíamos la tele cuando llegó la pizza. El repartidor se disculpó por su demora y explicó que había mucho tránsito por aquello de la bomba [¿la quéeee?]... así nos enteramos de que a tan sólo unas calles yacía un explosivo de 250 kg de la segunda guerra mundial; se encontraba en el lugar de contrucción de unos departamentos, antes un conocido [y subterráneo] bar de rock. Hasta ese momento el plan era removerla del sitio, se desalojaron las viviendas y los establecimientos en un radio inmediato y se procedió a la operación. Un par de horas más tarde cambiaron los planes, dada la naturaleza del artefacto resultaba muy peligroso moverlo y se acordó desactivarlo in-situ. Nos evacuaron junto con otros miles de vecinos, en la mañana volveríamos y todo estaría en orden.
Al día siguiente la bomba seguía ahí. Las nuevas eran que no había especialista en la región que pudiera desactivar tremendo aparatejo y había que traer a un experto de Brandenburgo. Las horas se hicieron eternas y las noticias cambiaban constantemente. Se intentó su desactivación pero fue imposible, finalmente el único paso a seguir sería una explosión controlada. A partir de ese momento la instrucción fue no salir de casa, cerrar las ventanas y esperar.
30 horas más tarde, después de garantizar que nadie quedaba en un radio de un kilómetro, de bloquear calles cercanas y cerrar líneas de metro, se procedió a la operación. Desde casa no se vieron las flamas pero sí escuchamos el bombazo, también los gritos y chiflidos de alivio que se levantaron al unísono por la ciudad. Llevó un par de horas controlar los incendios producidos en edificios aledaños, pero afortunadamente los únicos daños reportados fueron materiales... nadie salió herido, la detonación fue un éxito.
Me han preguntado qué sentí ese día. Lo cierto es que varias emociones pasaron por mi cuerpo. Ñáñaras, muchas ñáñaras, expectación, ansiedad... miedo, tuve miedo. El *boom* de la explosión hizo temblar mis huesos y creo que detuvo mi corazón por un segundo, pero también me dio una especie de alivio eufórico. E invariablemente se despertaron momentos de reflexión... Una bomba! Una bomba de la segunda guerra mundial detonó a unas manzanas de mi casa! Puedo decir que fui testigo de un bombazo que es aun sombra de los estragos de aquel momento oscuro, tantas imágenes vienen a mi mente, tanto dolor, tanta miseria... y al fin tanta vida, porque el universo quiso que esperara en silencio, tranquila, hasta que llegara el momento de disparar para contar esta historia.
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