viernes, 18 de septiembre de 2009

Tiempo de cambio... cambio de tiempo

"Porque al igual que tenéis ojos para ver la luz, oídos para oír los sonidos, tenéis un corazón para percibir, con él, el tiempo."
(Michael Ende)

Y así, de repente estamos en la mitad de septiembre. Jetsunma Tenzin Palmo (budista tibetana) considera que sentimos que el tiempo se acorta porque dejamos de atender a los detalles. Un niño, por ejemplo, percibe las horas larguísimas porque sus cinco sentidos están puestos en cada experiencia, no deja de sorprenderse de cada pequeño evento y su curiosidad natural le lleva a atender todo lo que le rodea. Los adultos, en cambio, tendemos a obviar lo cotidiano, a pasar por alto lo que acontece... solemos vivir de recuerdos e ilusiones pero dejamos el "aquí y el ahora" en segundo plano; incluso cuando llevamos a cabo alguna actividad ya estamos pensando en la siguiente, y dejamos de vivir en el momento actual.

Siguiendo la línea de Tenzin Palmo, nuestra percepción del tiempo es proporcional a los eventos que experienciamos, y vivir la experiencia de cada evento implica "estar", atender, percibir cada instante de éste... así entonces habrá una sensación de plenitud temporal y un estado de vida más consciente.

Dicho todo lo anterior me propongo empezar de nuevo, que ya no me pase que "no sé cuándo llegó el jueves" y que los minutos se estiren, se estiren muchísimo, porque estarán cargados de novedades y experiencias.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si conoces una manera de que de lunes a jueves se pase como agua y el fin de semana sea eterno... seré tu fansssss!!...
jeje

DTM

Anay dijo...

Mmm... sigue la receta! Vive como zombie entre semana y el fin atiende cada detalle de cada evento (aunque se trate de cortarte las uñas :P)... me cuentas si te funciona!