viernes, 9 de octubre de 2015

Tecnología que interfiere

(Ricardo Siri Liniers)

Me pregunto si es demasiado tarde. La dependencia que en poco tiempo hemos generado a la tecnología me asusta y me asfixia. Y sí, veo la ironía de escribir estas palabras en un espacio virtual... no, no estoy en contra de estos avances, pero sí de su apropiación de nuestras vidas.

Me doy unos minutos para observar. Observar a la gente que camina, la que espera el autobús, la que pasa el rato con sus hijos en el parque. Todos tienen un aparato en la mano o los oídos, todos aislados de una u otra forma de este mundo real, de carne y hueso. Casi como un reflejo sale el dispositivo en el momento de sentarse y poco a poco empieza a imponerse en nuestras vidas.

Es triste y preocupante que no disfrutemos de dos minutos de calma, con nosotros mismos. Que no dejemos quieta la mente y escuchemos lo que nos pasa dentro, disfrutemos el sol, experimentemos el momento. Me pregunto cuántos momentos mágicos son vividos a través de las pantallas, cuántos arcoirirs, lunas rojas, conciertos magnos... cuántas veces pasa a segundo plano el platillo por la foto perfecta o el reporte obligado en las redes sociales... cuántas conversaciones son compartidas a medias por estar atendiendo las alertas del aparato. Cuántos niños se hipnotizan a través de mundos virtuales y pierden la capacidad de asombrarse ante la maravilla que es su vida.

Casi parece la descripción de un escenario distópico, poco a poco conectaremos más y más a través de circuitos y redes inalámbricas, adormeceremos las sensaciones y millones de años de evolución darán cabida a un mundo paralelo, donde las relaciones interpersonales cambiarán la piel por las pantallas.

No hay comentarios.: