martes, 20 de agosto de 2019

Crónica de una boda anunciada -La ceremonia-


Ni en nuestros sueños más profundos nos imaginamos momentos tan bellos, con tantos sentimientos y tanta armonía. La ceremonia fue especial y hermosa, el amor se compartía, latía y se movía entre todos; las palabras pronunciadas, las canciones de mi padre, el cariño de nuestra gente y el sabernos tan juntos; todo fue hilando el día más feliz de todos. 

La celebración más tarde fue cálida, divertida y argüendera. Lo que iba a ser sólo una comida, terminó en bailongo entre las mesas, zapatos rotos, carcajadas interminables y tantos apapachos que aún mi piel se regocija. Terminamos varias horas más tarde, inundados, ya sin pudor y muertos de risa. 

Rematamos al siguiente día con un viaje a Tepoz, en unas camionetas destartaladas pero con un entusiasmo inquebrantable que nos regaló un día más de encuentros y buena vibra.

No hay palabras para describir tanto agradecimiento, tanta alegría, tanta luz compartida. Mi corazón se desborda con tanta dicha.

No hay comentarios.: